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La Fed mantiene tipos en el 3,75%-4,00%, pero el voto se rompe: el mercado ya da por hecha otra subida en diciembre

Redacción ANewTrade• 2026-10-29
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La Fed se queda quieta, pero no en paz: mantiene tipos con un voto que se rompe por primera vez en meses

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) decidió, el 28 de octubre de 2026, mantener el tipo de interés de referencia en el rango 3,75%-4,00%, en la primera reunión celebrada íntegramente antes de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre. Es la decisión que el mercado esperaba desde hacía semanas — pero la forma en que ha llegado, con un voto que ya no es unánime y un comunicado con un matiz más duro del que muchos analistas daban por hecho, es lo que de verdad mueve la aguja para un inversor.

Contexto: una Fed que llevaba un mes avisando de que esto no estaba cerrado

Para entender por qué este "no movimiento" es noticia, hay que repasar el camino de las últimas seis semanas, que este mismo blog ha venido siguiendo reunión a reunión:

  • 16 de septiembre de 2026: el FOMC, bajo la presidencia de Kevin Warsh, subió los tipos 25 puntos básicos hasta el 3,75%-4,00% por voto unánime de 12 a 0 — la primera subida desde 2023, tras dos años de recortes. Las proyecciones (el "dot plot") que acompañaron esa decisión ya apuntaban a que la mediana del Comité veía probable al menos una subida más antes de que acabe el año.
  • 2 de octubre de 2026: el informe de empleo de septiembre decepcionó con fuerza, con solo 29.000 puestos no agrícolas creados frente a los 84.000-95.000 esperados, y el bono a 10 años tocó sin embargo un máximo del 5,30%, el nivel más alto desde 2007, en una combinación poco habitual de datos débiles y tipos altos.
  • 7 de octubre de 2026: la publicación de las actas de la reunión de septiembre confirmó que el Comité, en aquel momento, seguía inclinado por otra subida — doce de los dieciocho miembros proyectaban un tipo del 4,125% para fin de año. La voz más explícita fue la de Lorie Logan, presidenta de la Fed de Dallas, que pidió públicamente "otros 50 puntos básicos o más" para controlar la inflación, con el petróleo por encima de los 100 dólares como argumento añadido.

Es decir: la Fed llegaba a esta reunión de octubre con una mediana interna que apuntaba a subir, una hawk declarada pidiendo mucho más, y un mercado laboral que, al mismo tiempo, mandaba la señal contraria. Ese es el pulso que se ha resuelto — solo parcialmente — el 28 de octubre.

El dato concreto, verificado: hold, pero no unánime

  • Decisión: el tipo de referencia se mantiene sin cambios en el 3,75%-4,00%, en línea con lo que descontaba el mercado de forma muy mayoritaria en los días previos a la reunión (las casas de análisis y los mercados de predicción situaban la probabilidad de un "hold" por encima del 90% desde mediados de octubre).
  • Votación: el voto no fue unánime. Al menos dos miembros del Comité, con Lorie Logan a la cabeza, discreparon a favor de una subida inmediata de 25 puntos básicos — la continuación lógica de la advertencia que la propia Logan había lanzado el 1 de octubre. Es la primera fractura visible en el voto desde que Warsh tomó las riendas de la Fed.
  • Comunicado: el lenguaje sobre el crecimiento económico se endureció frente a septiembre, y el Comité añadió una referencia explícita a la necesidad de "más información" antes de decidir el siguiente paso — una forma de dejar la puerta abierta a diciembre sin comprometerse todavía.
  • Rueda de prensa: Kevin Warsh insistió en que la decisión "no tuvo nada que ver" con la proximidad de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, un comentario que por sí solo confirma hasta qué punto la politización de la Fed —con Donald Trump presionando abiertamente por tipos mucho más bajos— ha pasado a formar parte del propio relato de cada reunión.
  • Contexto de inflación: el IPC más reciente conocido antes de la reunión seguía anclado en el 3,7% interanual, muy por encima del objetivo del 2% y sin la tendencia claramente descendente que permitiría a la Fed cerrar el debate sin más subidas.

En el mercado de bonos, la reacción fue inmediata aunque matizada: el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió hasta el 5,04% tras conocerse la decisión, revirtiendo parte de la relajación que había traído la debilidad del empleo de principios de octubre pero sin llegar a tocar de nuevo el máximo del 5,35%-5,36% marcado solo tres semanas antes. El oro, por su parte, cedió un 0,4% hasta situarse en torno a los 4.058 dólares la onza, un movimiento típico de un día en el que el mercado concluye que los tipos reales se mantendrán algo más altos de lo que esperaba.

Así ha ido evolucionando esa rentabilidad a 10 años desde la subida de septiembre hasta hoy:

Rentabilidad del bono del Tesoro de EEUU a 10 años (sep-oct 2026)

Mercado de bonos de EEUU, recogido por agencias financieras y por artículos previos de ANewTrade (16-sep, 2-oct y 7-oct-2026), consultado el 28-oct-2026

El gráfico deja ver un patrón de "diente de sierra" más que una tendencia limpia en una sola dirección: subida tras el hike de septiembre, nuevo máximo con el dato de empleo débil (una paradoja solo aparente, porque el mercado seguía descontando inflación persistente), repunte adicional con las actas hawkish del 7 de octubre, y ahora un nuevo repunte — aunque todavía por debajo de esos máximos — tras un "hold" que el mercado esperaba pero que ha llegado con más disidencia interna de la prevista.

Análisis por sector/activo: el "hold" no es la misma noticia para todos

Renta fija de largo plazo: es, de nuevo, el activo más expuesto. Que el tipo no haya subido hoy es menos relevante para el tramo largo de la curva que el hecho de que el Comité siga dividido y que el bono a 10 años no haya vuelto a los niveles pre-reunión — el mercado de deuda está leyendo esta decisión como "aplazamiento", no como "fin del ciclo".

Tecnológicas de alto crecimiento y REITs: estos sectores dependen de que el mercado dé por cerrado el ciclo de subidas para que la tasa de descuento con la que se valoran sus flujos futuros deje de subir. Una Fed que mantiene pero con dos votos discrepantes a favor de subir manda la señal contraria: el riesgo de otra subida en diciembre sigue vivo, lo que limita el margen de revalorización de estos sectores en el corto plazo pese a que, técnicamente, hoy no ha pasado nada.

Bancos: un escenario de tipos altos sostenidos por más tiempo —en lugar de una bajada o una subida clara y rápida— es en realidad el entorno más cómodo para el margen de interés neto de la banca, que se beneficia de tipos elevados sin la incertidumbre añadida de un movimiento brusco que pudiera disparar impagos de golpe.

Dólar y materias primas: el repunte del bono a 10 años y el tono algo más duro de la rueda de prensa apoyan al dólar frente a otras divisas, lo que explica en parte la caída del oro ese mismo día — el efecto espejo habitual cuando el mercado reduce (aunque sea ligeramente) la probabilidad de que la Fed afloje la política monetaria antes de lo previsto.

Petróleo: con el crudo todavía por encima de los 100 dólares por los problemas de tráfico en el Estrecho de Ormuz que este blog ha cubierto en octubre, cualquier señal de que la Fed sigue preocupada por la inflación —como la disidencia de Logan— refuerza la narrativa de que el petróleo caro no es solo un problema geopolítico, sino también un obstáculo para que la Fed pueda relajar la política monetaria.

Paralelismo histórico: la disidencia de hoy ya tiene un precedente este mismo ciclo

Este patrón —una reunión en la que la Fed mantiene el tipo pero con una minoría hawkish votando en contra— no es nuevo en este ciclo de 2026: ya ocurrió en julio, cuando el Comité mantuvo el tipo en el 3,50%-3,75% con varios miembros discrepando a favor de subir. Aquella disidencia de julio resultó ser la antesala directa de la subida que llegó dos reuniones después, en septiembre. Si ese patrón se repite, la disidencia de Logan (y de al menos otro miembro) en octubre sería la señal de que diciembre es, con mucha más probabilidad que hace un mes, la reunión en la que el ciclo de subidas vuelve a moverse — precisamente el escenario que el mercado de bonos parece estar empezando a valorar con el repunte de rentabilidad de hoy.

Qué vigilar a partir de ahora

  • 3 de noviembre de 2026: elecciones de mitad de mandato en EEUU. El resultado, y sobre todo la reacción de la Casa Blanca si el resultado es adverso, puede intensificar la presión política sobre Warsh justo cuando el Comité se acerca a una decisión de diciembre ya reñida.
  • 6 de noviembre de 2026: informe de empleo de octubre. Tras el susto de los 29.000 empleos de septiembre, este dato es el que puede confirmar si la debilidad laboral es ya una tendencia — lo que reforzaría a la facción paciente del Comité— o fue puntual, lo que daría más argumentos a Logan y a quienes piden subir en diciembre.
  • Próxima publicación del IPC de octubre: con la inflación anclada en el 3,7%, cualquier sorpresa al alza antes de diciembre dejaría a la Fed con muy poco margen para no cumplir lo que el mercado ya empieza a descontar.
  • 8-9 de diciembre de 2026: reunión del FOMC, con actualización completa de proyecciones económicas (el primer "dot plot" nuevo desde septiembre). Es la cita que de verdad puede resolver si el ciclo de subidas de 2026 se queda en un solo movimiento o se convierte en dos.
  • Discursos de Warsh y de los miembros votantes antes de diciembre: tras la fractura del voto de hoy, cada intervención pública de los miembros del Comité —empezando por si Logan repite o escala su discurso— va a tener más peso del habitual para anticipar el resultado de diciembre.

Para un inversor, la lectura de esta reunión no es "la Fed no ha hecho nada", sino que el margen de maniobra del Comité se está estrechando: entre una inflación que no cede, un mercado laboral que empieza a dar señales de debilidad y unas elecciones de por medio, diciembre se perfila como la reunión más disputada del año — y el mercado de bonos, con su repunte de hoy, ya está empezando a posicionarse para esa posibilidad.